H
Huella Hídrica — IES A. Machado
Centro · IES Antonio Machado Localidad · Soria, España Curso · 4º ESO

Huella hídrica muy elevada en el ganado vacuno.

Una propuesta de buenas prácticas medioambientales para reducir el consumo invisible de agua detrás de cada vaso de leche y cada bistec. Menos huella, más futuro.

15 400
litros de agua por 1 kg de carne de vacuno
94 %
corresponde a la huella hídrica verde (alimentación)
−30 %
reducción alcanzable con buenas prácticas
Vaca pastando en un prado verde
−30% menos huella hídrica
Fig. 01 · Ganado vacuno extensivo
Tierra agrietada por la sequía, símbolo del estrés hídrico

El agua que no vemos detrás de la ternera.

La huella hídrica mide todo el agua dulce que se utiliza para producir un alimento: la que bebe el animal, la que riega su forraje y la que se contamina durante el proceso. En el ganado vacuno esta cifra es especialmente alta.

Producir un solo kilogramo de carne de vacuno requiere de media cerca de 15 400 litros de agua, frente a los 4 300 del cerdo o los 1 600 de los cereales. En un territorio como Soria y toda Castilla y León, donde la cabaña vacuna supera el medio millón de cabezas y los acuíferos llevan años tensionados, esta presión no es abstracta: se nota en los ríos, en los pozos y en los veranos cada vez más secos.

1 kg
de carne de vacuno equivale a unas 100 duchas largas de agua.
×10
más huella hídrica que la misma cantidad de legumbres.
“No podemos seguir consumiendo como si el agua fuera infinita. En Soria sabemos lo que cuesta cada gota y lo que significa perder un manantial.” — Grupo de MAE, 4º ESO · IES Antonio Machado

El problema, además, es acumulativo: la mayor parte del agua no se gasta en el abrevadero, sino en cultivar el maíz, la alfalfa y la soja que comen los animales. Reducir la huella hídrica del ganado vacuno significa, por tanto, repensar también cómo alimentamos al rebaño y cómo consumimos nosotros.

Tres metas claras para una huella más ligera.

Nuestra propuesta no busca eliminar la ganadería —parte del paisaje y de la economía soriana— sino hacerla compatible con el agua que tenemos. Estos son los objetivos que guían el proyecto.

i.

Visibilizar el agua oculta

Concienciar a la comunidad educativa y a las familias sobre la cantidad real de agua que hay detrás de cada alimento de origen vacuno.

ii.

Promover un consumo responsable

Proponer una dieta flexible y equilibrada, con menos carne de vacuno y más legumbres, cereales y productos locales de temporada.

iii.

Apoyar la ganadería sostenible

Valorar a los ganaderos sorianos que apuestan por modelos extensivos, pastos naturales y menor dependencia del regadío intensivo.

Buenas prácticas para aplicar en la sociedad.

Seis acciones concretas, a escala del aula, de la familia y del municipio, que se pueden empezar hoy mismo.

01
“Lunes sin vacuno” en el comedor escolar
Sustituir un día a la semana la carne de vacuno por legumbres o pescado de temporada. Un solo día ya supone miles de litros ahorrados por alumno y curso.
Aula
02
Etiquetado visual de la huella hídrica
Diseñar pegatinas tipo “semáforo del agua” para colocar junto a los alimentos en el comedor, la cafetería y los supermercados colaboradores.
Comunicación
03
Compra a ganaderos extensivos sorianos
Fomentar convenios con explotaciones locales que pastorean en dehesas y prados naturales, con menor dependencia del maíz y la soja de regadío.
Territorio
04
Reducir el desperdicio de carne
Si tiramos carne, tiramos también toda el agua que costó producirla. Campañas de “plato limpio” y recetas de aprovechamiento en casa y en el centro.
Hogar
05
Huerto escolar de proteínas vegetales
Cultivar garbanzos, lentejas y habas en el huerto del instituto como alternativa real, con mucha menos huella hídrica, para aprender haciéndolo.
Educación
06
Pacto del agua con el Ayuntamiento
Presentar la propuesta al Ayuntamiento de Soria para incluir criterios de huella hídrica en los menús de colegios e instituciones públicas.
Política local

Un proyecto que se vive, no solo se estudia.

La propuesta se desarrolla durante todo el curso escolar y tiene como protagonista al alumnado de 4º de ESO del IES Antonio Machado. Combina investigación, acción en el centro y difusión en la ciudad para lograr un impacto medible en la huella hídrica del consumo de vacuno.

Partimos de una idea sencilla: si entendemos el agua que hay detrás de nuestra comida, podemos elegir mejor. Para ello organizamos la propuesta en cuatro fases conectadas entre sí, cada una con actividades concretas, indicadores y materiales propios (carteles, vídeos, recetas, mediciones).

Fase 01 · Investigación

Medimos nuestra huella

Encuesta al alumnado y a las familias sobre hábitos de consumo. Cálculo de la huella hídrica semanal del comedor escolar usando datos de la Water Footprint Network.

Fase 02 · Sensibilización

Contamos lo que hemos aprendido

Campaña de carteles en los pasillos, vídeos breves para redes sociales del instituto y una exposición en la Biblioteca Pública de Soria durante la Semana del Agua.

Fase 03 · Acción

Cambiamos lo que comemos

Pilotaje del “Lunes sin vacuno” en el comedor, huerto de legumbres, y ruta a una explotación extensiva de la comarca para conocer ganadería sostenible de primera mano.

Fase 04 · Impacto

Medimos los litros ahorrados

Nuevo cálculo de la huella hídrica al final del curso y comparativa con la fase inicial. Presentación pública de resultados al Ayuntamiento de Soria y al AMPA.

Ganado vacuno en un prado extensivo
Retrato cercano de dos vacas

El territorio que queremos cuidar.

Ganado vacuno pastando en prado natural
Retrato de dos vacas curiosas
Suelo agrietado por la falta de agua
Hojas verdes tropicales
Vacas al atardecer

Las ocho voces detrás del proyecto.

Alumnado de 4º de ESO del IES Antonio Machado (Soria), curso 2025/26. Asignatura de MAE — ámbito medioambiental.

E·M
Elsa Marco
E·G
Emily González
A·H
Alaa Houarit
I·V
Irene Vega
A·D
Amy Dávila
L·R
Laura Ramos
R·B
Rania Briki
M·T
Mariam Tamer